viernes, 23 de agosto de 2013

Leyenda: El Dragón de Arcos.

Pues no señores. No he abandonado el blog ni mucho menos. Simplemente estaba ocupado con otras tareas y, para que engañarnos, el calor que hace por aquí le quita a uno las ganas de escribir. Pero hemos estado aprovechando el tiempo para viajar un  poquito y ver que cosas podría yo contaros. Y que mejor que hablaros del castillo de Arcos de la Frontera, donde estuve hace unos días.
El castillo de Arcos es una mole imponente, visible desde kilómetros de distancia y que domina de forma absoluta la entrada a la sierra de Cádiz. Pareciera que quien lo colocase allí tuviese la intención de desafiar a la fuerza de la gravedad y a la atracción del vacío. No en balde los romanos llamaron a la ciudad Arx Arcis, "fortaleza en las alturas", de donde proviene el nombre actual de Arcos.
Observándolo encima de una peña, sobre el río Guadalete y con sus muros recortados sobre el precipicio de tal forma que podría decirse que persiguen el contorno de la roca, uno puede explicarse perfectamente las muchas leyendas e historias que se cuentan acerca del castillo y su conquista por las tropas cristianas. Otro día quizás os hable más de ellas, aunque fácil es encontrar referencias en la red, pero hoy sólo os contare la del Dragón que vive bajo la peña sobre la que se alza la fortaleza.
Cuentan los más viejos que debajo de la Peña de Arcos, sobre la cual se alza el castillo, duerme un poderoso Dragón que allí vive desde tiempos moros. De hecho, antes de la Reconquista de la ciudad por mano del rey sabio Alfonso X, estos tenían por pendón un dragón dorado sobre fondo verde. Y más aún, andaban los infieles agarenos en tratos con esta demoniaca bestia para que les ayudase a defenderse de los cristianos. Aún hoy en día pueden oírse los rugidos del dragón y sentir como se contonea debajo de la tierra.
No voy a mentiros. Yo el único dragón que vi en Arcos es el de la fachada de la Iglesia de Santa María, el cual dicen que da buena suerte. Pero si vais a Arcos y preguntáis encontrareis gentes que os digan como de cierto es lo que aquí os cuento.

Ideas para aventuras.
  • Los personajes forman parte del contingente cristiano que en 1264 se dispone a realizar el asalto del castillo. Temiendo que las historias del Dragón puedan ser ciertas, son enviados a investigar los subterráneos que se extienden bajo la peña y buscar un camino que evite la guarida de la temible bestia.
  • Años han pasado ya desde la vuelta a manos cristianas de las tierras de Arcos. Y tiempos bien prósperos han sido, al menos hasta hace poco que se han empezado a producir desapariciones de ganado. Estas se deben a una de las crías del Dragón, eclosionada de su huevo hace un par de años y que ahora se encuentra en su fase de serpiente gigante. ¡Más les vale acabar con ella pronto antes que aumente su tamaño!
  • Toda la historia anterior es absolutamente falsa. El ganado está siendo robado por un grupo de bandidos que se han dedicado a extender la historia del dragón para distraer la atención.
  • El Dragón de Arcos es una metáfora alegórica sobre los estudios que aquí realizó un desconocido alquimista en su búsqueda de la Gran Obra. Los ruidos y temblores de la peña son el eco de sus trabajos. Sea cual sea el secreto que aquí se esconde debe ser por igual peligroso y valioso. ¿Puede ser el dragón de la fachada de la Iglesia de Santa María la clave para acceder a dicho secreto?

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